Pese a que Puebla recibió 5 mil 292.4 millones de pesos de fondos federales para atender a la población sin seguridad social, apenas 32% de esos recursos se destinó a comprar, abastecer y distribuir medicamentos, material de curación y otros insumos médicos. En contraste, más de 3 mil 456 millones de pesos se ejercieron en el pago de nómina, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
La asignación colocó a Puebla como el segundo estado con mayores recursos para este programa durante 2025, solo por debajo del Estado de México, que recibió 10 mil 417.6 millones de pesos. Sin embargo, el monto destinado directamente a insumos médicos fue de mil 693.6 millones, una proporción menor frente al presupuesto total.
El gasto en personal alcanzó los 3 mil 456.7 millones de pesos para cubrir los salarios de 12 mil 348 trabajadores con financiamiento federal, con corte al 31 de marzo de 2026. De ellos, 6 mil 891 fueron pagados con recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).
En ese grupo se contabilizaron 5 mil 235 trabajadores de las ramas médica, paramédica y afín, cuya nómina representó 603.1 millones de pesos, además de mil 656 empleados administrativos, con un costo de 251.8 millones.
La distribución del presupuesto se realizó mediante un esquema de centralización operado por el IMSS-Bienestar, mientras que los recursos restantes quedaron en cuentas de la administración estatal para ejecutar la estrategia. No obstante, las cifras de la ASF muestran que la mayor parte del gasto reportado se concentró en el pago de personal, frente a una proporción menor destinada a garantizar el suministro de insumos.
La distribución de los fondos ocurre en una entidad donde 67.7% de la población carece de seguridad social, según el INEGI. La dimensión de esa población contrasta con el porcentaje destinado a medicamentos y material médico, indispensables para que quienes no cuentan con cobertura puedan acceder a consultas y tratamientos.






