Cerca de 150 recipientes de gas LP han sido retirados de circulación y destruidos en lo que va del año, debido al deterioro y las condiciones físicas que representaban un riesgo potencial para los usuarios.
Ramón García Martínez, director de Protección Civil y Bomberos, explicó que la corrosión y oxidación, principalmente en las bases de los cilindros, pueden provocar fugas por la parte inferior o las válvulas, algunas de ellas difíciles de detectar a simple vista.
Los cilindros en malas condiciones son detectados durante revisiones a camiones repartidores, mediante reportes ciudadanos y en inspecciones a establecimientos comerciales. Estas acciones se realizan en coordinación con empresas distribuidoras como Tomza y Gas del Oriente.
Ante esta situación, García Martínez pidió a la población revisar el estado físico de los recipientes cada vez que reciba gas en su domicilio o negocio, además de conservar el comprobante de compra-venta para respaldar cualquier reclamación, garantía o reporte por fallas.
Protección Civil recomendó también revisar periódicamente los tanques estacionarios. Los depósitos con más de 25 años de antigüedad deben ser sustituidos, mientras que aquellos que superen los 10 años de servicio requieren una evaluación técnica para determinar si continúan en condiciones seguras.






