Después de más de 50 horas de bloqueo en la carretera federal México–Veracruz, habitantes de Azumbilla y del municipio de Chapulco liberaron la vialidad luego de que autoridades estatales confirmaron el inicio del cierre definitivo de la empresa Colorado Ecoterra.
La protesta se mantuvo en la entrada de Azumbilla, comunidad perteneciente a Nicolás Bravo, donde pobladores denunciaron que la instalación de invernaderos para producción de arándanos ponía en riesgo las fuentes de agua que abastecen a varias localidades de la región.
La presión de los manifestantes obligó a la intervención del gobierno estatal y de instancias federales. En el lugar, el subsecretario de Gobernación de Puebla, Isauro Rendón Vargas, informó que la empresa no cumplió con los requisitos legales para operar.
De acuerdo con las autoridades, la compañía no tramitó permisos para su instalación ni presentó autorizaciones ante la Comisión Nacional del Agua para el uso de agua con fines agrícolas, situación que abrió la ruta para iniciar el procedimiento de clausura.
Durante el diálogo con los inconformes también se dio a conocer la renuncia del presidente auxiliar de Azumbilla, Román Jiménez Cuevas, a quien habitantes responsabilizaron de haber permitido la llegada del proyecto pese a las advertencias sobre su impacto ambiental.
La notificación de suspensión ya fue entregada a la empresa y se prevé que dependencias federales acudan en los próximos días para concretar la clausura de las instalaciones y supervisar el retiro de la infraestructura instalada en la zona.
Con ese compromiso, los pobladores retiraron el bloqueo en uno de los principales corredores carreteros del país, aunque advirtieron que mantendrán vigilancia para asegurar que la empresa abandone definitivamente la región.






