Trece de los 16 menores inscritos en el nivel maternal del Instituto Mexicano Madero (IMM) habrían sido víctimas de agresiones físicas y emocionales por parte de su maestra de inglés, Valeria N. Sus madres presentaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla y señalaron a la directora del plantel, Elia Jazmín San Pedro Hernández, por presuntamente encubrir los hechos.
Las acusaciones motivaron una protesta de madres de familia frente al plantel Zavaleta, ubicado sobre el Antiguo Camino Real a Cholula, en San Andrés Cholula, donde también realizaron bloqueos intermitentes para exigir una respuesta de las autoridades escolares. Las inconformes sostuvieron que, pese a sus reclamos, no han recibido el respaldo necesario para esclarecer lo ocurrido.
Maybelline Hernández, madre de una niña de dos años, relató que las sospechas comenzaron después de que su hija regresara reiteradamente a casa con rasguños, golpes y otras lesiones que el personal atribuía a incidentes durante las actividades lúdicas de la clase de inglés. La situación llegó a un punto crítico cuando la menor presentó una herida en el labio, que la escuela justificó diciendo que se había mordido sola.
El testimonio de una docente de español de maternal también forma parte de las denuncias. Según Gabriela Galván, madre de otra de las menores afectadas, la maestra aseguró haber presenciado parte de las agresiones y relató que, cuando los niños lloraban, la profesora de inglés impedía que otras trabajadoras ingresaran al salón para auxiliarlos, cerrando puertas y cortinas.
Las madres también acusaron a la directora de implementar medidas para ocultar lo que sucedía dentro del aula. Entre ellas, señalaron instrucciones para tirar los alimentos que los pequeños llevaban de casa, con el propósito de evitar que sus padres detectaran posibles irregularidades. Además, afirmaron que Valeria N. ya había sido removida de otros grupos y que posteriormente fue asignada a maternal, donde los menores todavía no tienen la capacidad de comunicar lo que ocurre.
Al daño físico se suma la preocupación por las consecuencias emocionales en los niños. Maybelline Hernández señaló que su hija presenta temor ante las interacciones durante el juego, se ha vuelto retraída y muestra desconfianza al relacionarse con otras personas. Las familias temen que estas conductas sean consecuencia de las experiencias que presuntamente vivieron en el plantel.
El caso ya cuenta con una carpeta de investigación ante la Fiscalía de Puebla, integrada con las declaraciones de la docente de español y las comparecencias individuales de los padres. También se iniciaron procedimientos ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Coordinación de Desarrollo Educativo (CORDE). Ante la postura que atribuyen al instituto de respaldar a la maestra señalada, las madres exigieron la suspensión de Valeria N. y de la directora mientras se esclarecen las acusaciones.






