En Puebla, las denuncias por fraude aumentaron 33 por ciento entre enero y mayo de 2026, con 2 mil 565 carpetas de investigación, mientras el despojo de inmuebles colocó al estado entre las entidades con mayor incidencia del país.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante el primer semestre se abrieron 830 investigaciones por despojo, cifra que ubica a Puebla en el cuarto lugar nacional.
La problemática se concentra principalmente en la capital, aunque también registra casos en Amozoc, Tehuacán, Atlixco, Huauchinango, Coronango, Huejotzingo y San Pedro Cholula, con afectaciones a viviendas, terrenos y propiedades comerciales.
Una de las formas en que se comete este delito es mediante la alteración de escrituras, suplantación de identidad, documentos falsos y actos jurídicos simulados, con los que una persona puede perder la propiedad sin que exista una invasión física del inmueble.
Ante este escenario, el Ejecutivo estatal propuso endurecer las penas por despojo e incluir sanciones mayores cuando participen servidores públicos, notarios o corredores que faciliten o encubran estas operaciones.
Aunque estas prácticas tienen similitudes con casos registrados en otras entidades, hasta ahora los reportes oficiales no confirman la existencia en Puebla de un cártel inmobiliario ni de una red institucionalizada entre jueces y fedatarios.






