Por dos semanas se detendrán las líneas de producción de Volkswagen en su planta de Cuautlancingo, Puebla, donde se ensamblan los modelos Jetta, Tiguan y Taos, como parte de un ajuste programado en la operación de la armadora.
El aviso fue difundido por el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw), que comunicó a los trabajadores el calendario de suspensión de actividades dentro de la planta.
El paro está previsto dentro de las semanas 27 y 28 del calendario laboral, del 29 de junio al 12 de julio, periodo en el que se modificará la operación en distintas áreas de producción.
Las afectaciones no serán homogéneas en toda la planta: algunas líneas quedarán completamente detenidas, mientras que en otras solo se reducirán turnos, dependiendo del modelo que se ensambla.
Para este periodo, la organización sindical informó que se aplicarán esquemas de distribución del tiempo laboral como el 2×1, además de un modelo de ajuste que busca amortiguar el impacto económico en los empleados durante la suspensión.
Una vez concluido el paro, la reactivación de las líneas se realizará de forma escalonada para garantizar el flujo de materiales y la continuidad de la producción en la planta automotriz.






