Tehuacán enfrenta un paro de más de 100 piperos, lo que afecta el suministro de agua en hospitales, escuelas, restaurantes y colonias sin acceso a la red pública. La suspensión del servicio responde a la incertidumbre sobre la autorización y regulación de los pozos de extracción de agua en la región.
La interrupción temporal del servicio durará tres días, mientras los trabajadores buscan asegurar que su labor se realice únicamente con pozos autorizados. A pesar de los intentos de diálogo con autoridades estatales, no se lograron acuerdos que garanticen la operación legal de los pozos.
Los piperos aclararon que su función se limita al transporte y distribución del agua, sin tener relación con quienes operan pozos clandestinos. No obstante, las recientes inspecciones y clausuras han afectado su trabajo, generando preocupación por la pérdida de ingresos y empleo para numerosas familias.
Se espera que aumente la cifra de piperos que paren labores, dado que muchas familias dependen directamente de esta actividad económica.
Durante el paro, la ciudadanía verá suspendida la distribución de agua en varias zonas de la ciudad, lo que afectará tanto a negocios como a instituciones que requieren del suministro para sus operaciones.
Al concluir los tres días de suspensión, los trabajadores se reunirán nuevamente con las autoridades estatales; advirtieron que podrían extender la movilización si no se establecen condiciones claras para operar legalmente.
Mientras tanto, los piperos llaman a la población a gestionar con precaución el uso del agua, asegurando que la medida busca proteger su fuente de empleo sin perjudicar de manera prolongada a la comunidad.






