Cerca del 70% de los aserraderos en Puebla operan de forma clandestina, una situación que impulsa la tala ilegal y pone en riesgo la conservación de importantes ecosistemas, informó el gobernador Alejandro Armenta Mier.
Este problema ambiental afecta principalmente a zonas protegidas como la Sierra Negra y el Parque Nacional La Malinche, donde la tala indiscriminada ha provocado un grave deterioro. El mandatario afirmó que la montaña La Malinche se encuentra prácticamente desforestada debido a la explotación ilegal.
Para hacer frente a esta problemática, la administración estatal ha impulsado proyectos de Ecoparques en las montañas Malintzi, Izta-Popo y Citlaltépetl. Estas iniciativas buscan recuperar y preservar los bosques mediante reforestación y el control estricto de actividades que dañen el entorno natural.
La tala ilegal en Puebla se ha agravado en 2024. Según datos oficiales, los casos reportados se duplicaron en comparación con el año anterior, pasando de 19 a 43. Este aumento también afecta a la industria forestal legal, generando pérdidas económicas y disminución en servicios ambientales, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La violencia vinculada a esta actividad ilícita ha dejado consecuencias fatales, con el asesinato de cuatro guardabosques que combatían la tala clandestina en la comunidad de Huecayítla, municipio de San Salvador el Verde.
El gobernador destacó que su gobierno no permanece indiferente ante esta crisis y trabaja en la regulación y ordenamiento de los aserraderos para impedir que continúen operando ilegalmente y dañando el patrimonio natural de Puebla.






