El paro en las plantas de Audi y Volkswagen en Puebla se debe a la escasez de componentes clave, lo que ha afectado la producción de vehículos. Esta situación ha obligado a suspender temporalmente varias líneas de ensamblaje, principalmente las de modelos como el Jetta y Tiguan en Volkswagen, así como las camionetas de Audi.
El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz ‘Volkswagen de México’ (SITIAVW) comunicó que el paro afectará áreas clave de la planta. La falta de piezas esenciales ha generado una detención en el ritmo de producción, lo que podría prolongar la interrupción si no se resuelve rápidamente el problema de suministro.
En Audi, la situación es más complicada. Desde abril, las camionetas de la marca están detenidas en las aduanas mexicanas debido a incertidumbres sobre los aranceles y la validación de los componentes bajo las reglas del T-MEC. Esto ha ocasionado que mil 400 trabajadores, el 35% de la plantilla sindicalizada, estén en riesgo de perder sus empleos.
Audi también enfrenta dificultades financieras. A pesar del crecimiento del 30% en las entregas de vehículos eléctricos, el margen operativo de la marca fue solo del 1.5% en el primer trimestre, una leve mejora respecto al año pasado. Las políticas de Trump sobre los aranceles y las regulaciones europeas sobre emisiones han afectado considerablemente su rentabilidad.
Los aranceles del presidente Trump siguen siendo un obstáculo significativo para las plantas en Puebla. La incertidumbre sobre las tarifas y las normativas internacionales ha afectado no solo a Audi, sino también a Volkswagen y Porsche, quienes enfrentan dificultades para adaptarse a los costos adicionales impuestos por los Estados Unidos.
En respuesta a estos desafíos, Audi está considerando relocalizar la producción de algunos modelos de vehículos eléctricos en su planta de Puebla. Esta medida busca mitigar los efectos negativos de los aranceles y mejorar la competitividad de la marca en los mercados clave, especialmente en Estados Unidos y Europa.
La situación sigue siendo incierta para los trabajadores de las plantas. Los sindicatos y las empresas continúan las negociaciones en busca de una solución que permita restablecer la producción y garantizar la estabilidad laboral en las plantas de Puebla. Los empleados temen que las interrupciones prolongadas afecten aún más su seguridad laboral y económica.






