Alrededor de 500 estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se sumaron este jueves a una marcha en rechazo al proyecto del Cablebús, que prevé la remoción de 350 árboles. La protesta comenzó con 50 jóvenes frente a Rectoría y se amplió durante su recorrido por Ciudad Universitaria.
Con carteles, lonas y bicicletas, los manifestantes se dirigieron al Parque Juárez, uno de los puntos donde se instalará una estación del Cablebús. En el trayecto, habitantes y transeúntes se sumaron al movimiento y mostraron su apoyo desde calles y ventanas, mientras se coreaban consignas como “Menos tala, más neuronas” y “No es progreso, es ecocidio”.
La marcha continuó por el bulevar 5 de Mayo hacia Casa Aguayo, sede del gobierno estatal. Policías estatales colocaron vallas para resguardar la entrada, pero los estudiantes lograron retirarlas y acceder al lugar, donde fueron atendidos por Rodolfo Huerta Espinosa, subsecretario de Desarrollo Político.
Los jóvenes exigieron hablar directamente con el gobernador Alejandro Armenta y revisar los estudios técnicos y de impacto ambiental del Cablebús, solicitud que no fue atendida. La negativa generó descontento entre los participantes, algunos de los cuales lanzaron agua al funcionario, sin que se registraran incidentes mayores.
Durante el recorrido y la concentración, los estudiantes enfatizaron la importancia de preservar las áreas verdes y detener la tala de árboles adultos en la ciudad, resaltando que su movilización busca visibilizar el impacto ambiental del proyecto.
Al finalizar la protesta, varios participantes se dirigieron a otra manifestación en Paseo Bravo, consolidando una jornada de reclamos en Puebla que refleja la preocupación de la comunidad universitaria y ciudadanía por el proyecto del Cablebús.






