Automovilistas que transiten por la autopista México–Puebla deberán enfrentar modificaciones temporales en el flujo vehicular durante dos noches, como parte de una intervención técnica que se realizará en uno de los tramos más cercanos a la zona metropolitana.
El punto intervenido será el kilómetro 18, donde se efectuarán maniobras de instalación de una estructura metálica, por lo que la operación de la vía se mantendrá bajo esquemas de control y reducción de carriles.
Las afectaciones se concentrarán principalmente entre la noche del lunes 9 y la madrugada del martes 10 de febrero, cuando se prevén desvíos de circulación y un cierre total de corta duración para permitir el desarrollo seguro de los trabajos.
Durante ese lapso, el tránsito será canalizado de forma controlada, lo que podría ocasionar lentitud en el desplazamiento, especialmente para quienes utilizan esta ruta como acceso habitual a la Ciudad de México.
Autoridades a cargo de la autopista informaron que las medidas buscan minimizar riesgos tanto para los conductores como para el personal que participa en la obra, por lo que el cierre completo se limitará al tiempo estrictamente necesario.
Como medida preventiva, las autoridades sugirieron posponer traslados no indispensables durante los horarios de intervención y mantenerse atentos a los avisos que se emitan conforme avance la obra, con el fin de evitar contratiempos en el recorrido.






