La Secretaría de Salud federal informó que Puebla cuenta actualmente con 45 casos probables de sarampión, un aumento significativo en apenas cuatro días, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias del estado. De estos, cinco ya han sido confirmados, incluyendo un caso reportado recientemente que se suma al cuarto contagio registrado la semana pasada.
A pesar del incremento en los casos sospechosos, no se han reportado defunciones en la entidad. La tasa de incidencia subió ligeramente, pasando de 0.06 a 0.07, un indicador bajo pero que refleja la propagación sostenida del virus y la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica.
En el contexto nacional, Puebla se encuentra entre los estados con mayor presencia del sarampión durante 2026. Veracruz ha confirmado tres casos, mientras que Tlaxcala, Guanajuato, Yucatán, Quintana Roo y Nuevo León registran entre cero y un caso. Los estados con mayor carga de la enfermedad son Chihuahua, con siete casos confirmados este año y 4 mil 500 acumulados entre 2025 y 2026; Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero también presentan cifras relevantes.
A nivel país, los casos de sarampión se han detectado en los 32 estados y en al menos 272 municipios. Desde el primer caso confirmado en la semana epidemiológica 5 de 2025, los contagios han ido en aumento. Solo en la semana 3 de 2026 se reportaron 962 casos probables y 277 confirmados, con 10 casos sospechosos adicionales en la semana 4. Hasta la fecha, México acumula 7 mil 624 casos, con 73 nuevos contagios registrados en las últimas 24 horas.
Los grupos más afectados siguen siendo niñas y niños de 1 a 4 años, seguidos por menores de 5 a 9 años y adultos jóvenes de 25 a 29 años. Los menores de un año presentan la tasa de incidencia más alta, con 45.45 casos por cada 100 mil habitantes, lo que subraya la importancia de mantener la vacunación oportuna y completa.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias reiteran la recomendación de acudir a los servicios de salud ante cualquier síntoma compatible con el sarampión y completar los esquemas de vacunación, con el objetivo de contener la propagación del virus y proteger a los grupos más vulnerables.






