Comunidades de la Sierra Norte de Puebla exigen frenar expansión minera por daños al agua y al territorio

Más de 20 manantiales se han secado en comunidades de la zona alta de Zacatlán, en la Sierra Norte de Puebla, como consecuencia de la minería de feldespatos a cielo abierto. Habitantes y organizaciones locales advirtieron que la pérdida de estas fuentes de agua ha puesto en riesgo el consumo humano, la producción agrícola y la permanencia de las comunidades en su territorio.

Las comunidades señalaron que las empresas mineras utilizan enormes volúmenes de agua para el lavado y procesamiento del mineral, lo que ha provocado el desvío de veneros, la contaminación de arroyos y el agotamiento de pozas naturales. Mientras tanto, denunciaron el acaparamiento del agua subterránea mediante pozos profundos amparados por concesiones federales.

La extracción de feldespatos también ha generado una acelerada tala de bosque en la principal zona de recarga hídrica del municipio, ubicada en la cuenca alta del río Ajajalpan. En esta región operan compañías nacionales y extranjeras vinculadas a la industria del vidrio y la cerámica, cuyos impactos ambientales ya son visibles, según los pobladores.

A las afectaciones ambientales se suman daños a la salud y a la economía local. Las comunidades reportaron un aumento de enfermedades respiratorias y padecimientos en la vista, asociados al polvo de sílice que se libera durante la extracción y el traslado del material. Además, señalaron que los cultivos han disminuido su rendimiento y se están perdiendo cosechas.

El conflicto se agudizó ante la solicitud de la empresa FELDMEX para ampliar su actividad minera por 10 años en una superficie adicional de 10 hectáreas, a través de la Manifestación de Impacto Ambiental 21PU2025M0069, actualmente en análisis por la autoridad ambiental federal.

Frente a este escenario, los colectivos exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, rechazar dicha autorización y frenar la minería en la región. Reiteraron su postura de no a la minería a cielo abierto y afirmaron que el agua y la tierra no son mercancías, sino la base de la vida comunitaria.

Compartir
Redaccion
Redaccion