Crisis de residuos en Puebla deja a 77% de los municipios sin manejo seguro de la basura

La gestión de residuos sólidos en Puebla atraviesa un escenario crítico que ya impacta la salud pública y el medio ambiente, debido a que 167 de los 217 municipios del estado carecen de condiciones adecuadas para disponer su basura de forma legal y segura, de acuerdo con un diagnóstico técnico reciente.

El estudio revela que, de los 97 sitios de disposición final identificados en la entidad, solo uno de cada cuatro cumple con los criterios de la Norma Oficial Mexicana NOM-083, mientras que el resto opera con deficiencias estructurales, saturación o riesgos de contaminación, lo que configura una red de rellenos sanitarios en condiciones irregulares.

La magnitud del problema se agrava por el volumen de residuos generados diariamente. En Puebla se producen cerca de seis mil toneladas de basura al día, pero únicamente se recolecta poco más del 70 por ciento, lo que deja miles de toneladas fuera del control institucional y expuestas a tiraderos clandestinos o manejo inadecuado.

El diagnóstico identifica al menos 19 sitios de disposición final catalogados como de alto riesgo, distribuidos en distintas regiones del estado. Municipios de la Sierra Norte, la Mixteca, el Valle de Atlixco y la región de Tehuacán concentran rellenos con presencia de lixiviados, fallas operativas y potencial de contaminación de suelos y cuerpos de agua.

A este panorama se suma el agotamiento progresivo de los principales rellenos intermunicipales. Algunos, como el de Tehuacán, ya se encuentran fuera de operación, mientras que otros, incluidos los de Puebla capital, Atlixco, Izúcar de Matamoros y Zacatlán, se aproximan al límite de su vida útil, lo que podría dejar a varios ayuntamientos sin opciones autorizadas para depositar residuos.

El estudio advierte que la falta de tecnología para el manejo de lixiviados y biogás incrementa los riesgos ambientales, al detectarse filtraciones hacia mantos freáticos y emisiones sin control de gases de efecto invernadero, además de deficiencias en seguridad laboral y monitoreo sanitario en la mayoría de los sitios.

Ante este escenario, especialistas en gestión municipal subrayan que la solución no pasa únicamente por construir nuevos rellenos sanitarios, sino por una reingeniería del modelo de manejo de residuos en Puebla, que incluya separación desde el origen, compostaje y aprovechamiento de desechos, para evitar un colapso ambiental de mayor escala en el corto y mediano plazo.

 

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