El relleno sanitario intermunicipal ubicado en Huehuetla fue cerrado tras la protesta de pobladores Tutunaku, quienes denunciaron un posible riesgo de contaminación a un manantial que abastece a comunidades cercanas y se localiza próximo a una escuela primaria, lo que detonó un conflicto ambiental y social en la zona.
La inconformidad comunitaria derivó en el bloqueo del acceso al sitio de disposición final de residuos, ante el señalamiento de que el manejo de los desechos podría estar afectando un manto freático utilizado para consumo humano, situación que mantiene en revisión a las autoridades estatales y federales.
Como medida inmediata para evitar una crisis en la recolección de basura, el gobierno estatal autorizó que los residuos sólidos de diez municipios del norte de Puebla sean trasladados de manera temporal al municipio de Teziutlán, mientras se define el futuro del relleno clausurado.
El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, informó que esta reubicación cuenta con los permisos necesarios para no contravenir la normatividad ambiental, y permitirá mantener en operación los servicios municipales de limpia en la región.
De forma paralela, las autoridades estatales se mantienen a la espera del dictamen que emitirá la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el cual determinará si existe daño ambiental en el manantial señalado y qué acciones deberán implementarse para su remediación.
El funcionario señaló que se han sostenido reuniones con representantes de las comunidades inconformes y con autoridades municipales de Huehuetla, como parte de una estrategia de diálogo para atender las demandas sociales y prevenir riesgos sanitarios.
Mientras se resuelve el conflicto, el gobierno de Puebla mantiene coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente estatal para dar seguimiento técnico al caso y garantizar que el manejo de residuos no represente una amenaza para la salud pública ni para las fuentes de agua de la región.






