En Puebla, diversas tiendas chinas han optado por cerrar sus puertas, tras varios operativos en los que propietarios no acreditaron el ingreso legal de sus productos al país, generando decomisos y clausuras coordinadas por autoridades municipales, estatales y federales.
La expansión de estos comercios durante 2024 y 2025 había desplazado a varios negocios locales, ya que ocupaban espacios tradicionales y ofrecían artículos a bajo costo, muchos sin la documentación necesaria que comprobara su procedencia.
Locales como “Amo mi Hogar”, “Viva la Amistad Chino-Mexicana” y “Xing Wang Super Mercado” permanecen cerrados, con sellos de clausura y productos dentro de los establecimientos. Otros negocios, como “Senlin Casa”, mantienen inventario aunque no atienden al público.
Algunas tiendas buscan continuar operaciones de manera limitada; “Sol Market”, por ejemplo, solicita a los clientes tocar la puerta para adquirir productos, evitando inspecciones directas de las autoridades.
El cierre de estos comercios marca un cambio en la dinámica comercial del Centro Histórico, mientras las autoridades mantienen la vigilancia para asegurar que cualquier reapertura cumpla con la legalidad y que los productos vendidos tengan procedencia comprobable.






