Una mujer originaria de Cuernavaca, Morelos, reclamó los restos de María de Jesús Mundo, la adulta mayor que falleció en la Central de Autobuses de Puebla (Capu) después de vivir ahí durante más de tres años.
María de Jesús se convirtió en una figura reconocida dentro de la terminal, donde encontró apoyo y compañía en las personas que diariamente transitan por el lugar. Pese a la ayuda ofrecida por las autoridades para ser trasladada a un albergue, ella prefirió mantenerse en la Capu.
Su rutina estaba marcada por la asistencia que recibía de viajeros y trabajadores, quienes le proporcionaban comida, ropa y un espacio para protegerse de las inclemencias del tiempo. Así, logró sostenerse y pasar sus días con relativa estabilidad.
Fue encontrada sin vida en una de las áreas comunes de la terminal. Las autoridades confirmaron que su muerte ocurrió por causas naturales y llevaron su cuerpo al Servicio Médico Forense, donde permaneció hasta que su hija acudió a identificarla.
Este acto de reclamación cerró un capítulo de esperanza, soledad y solidaridad en la vida de una mujer que vivió sus últimos años en un espacio público, rodeada de la comunidad que la apoyó.






