Tras 25 años, hallan restos del menor Rafael en Puebla

Tras 25 años de búsqueda y dolor familiar, autoridades localizaron restos óseos que presuntamente corresponden a Rafael N., un niño de 12 años que desapareció en Puebla bajo circunstancias que desde el inicio generaron sospechas. El hallazgo se produjo este lunes, en el mismo domicilio donde vivía el menor junto a su padre y su madrastra, en la colonia Playas del Sur, al sur del municipio.

De acuerdo con las indagatorias, Rafael fue visto por última vez cuando su madrastra lo envió a la tienda a comprar una lata de frijoles. Esa fue la versión que dieron a las autoridades cuando denunciaron su desaparición, sin embargo, el curso de la investigación reveló un patrón de maltrato y violencia intrafamiliar que rodeaba al menor desde que fue llevado a vivir con su padre, Alfredo N., y su pareja, María Elva N., tras haber pasado su infancia bajo el cuidado de su abuela materna.

Durante la madrugada previa a la supuesta desaparición, vecinos reportaron ruidos extraños provenientes del jardín de la casa, como si alguien estuviera cavando. Al día siguiente, observaron que varios objetos del lugar habían sido movidos. Esa misma jornada, cuando la familia materna acudió a buscar al niño, Alfredo N. impidió el acceso a la vivienda y agredió a la madre del menor. Posteriormente, abandonaron el domicilio con maletas y mochilas.

El reciente operativo en el inmueble fue encabezado por la Comisión de Búsqueda de Personas, con apoyo de binomios caninos y maquinaria para remover el suelo. Ahí, entre tierra removida del patio, encontraron los restos óseos que podrían poner fin a uno de los casos más inquietantes de desaparición infantil en el estado. Elementos de la Fiscalía General del Estado de Puebla llegaron al lugar para realizar las diligencias forenses correspondientes.

Otro elemento inquietante del caso fue una llamada anónima recibida el 3 de enero de 2021, donde se aseguró que Rafael sería dejado en el Hospital General de Cholula. Sin embargo, ni familiares ni autoridades lograron dar con su paradero en el nosocomio.

A la espera de los resultados oficiales de identificación, todo apunta a que el menor habría sido asesinado y enterrado en el patio por su propio padre y madrastra, quienes reportaron su desaparición días después. Ambos permanecen prófugos.

El hallazgo ha reavivado la exigencia de justicia por parte de los familiares y ha generado una profunda indignación social, en medio de un clima de preocupación creciente por la violencia infantil y la falta de respuesta oportuna ante señales de riesgo dentro del núcleo familiar.

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Redaccion
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